Por que El rugby élite

Este Blog esta hecho para todo el mundo que le guste el rugby y ademas para poder compartir, expandir nuestro deporte tan amado.

domingo, 19 de mayo de 2013

JUGAR DENTRO DE LA DEFENSA

Un ejercicio de como podemos organizar una práctica con muchos jugadores, con mucha dinámica y buscando un objetivo. Vemos que la consigna es vencer el duelo 1 vs 1 y buscar continuidad mediante un pase, con un apoyo que siempre viene de atrás y se adapta para tomar el espacio que le genera el atacante. Fuente:Entrena Rugby.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Un Grande Del Rugby!

50 años como utilero de Los Pumas y el Club Pueyrredón. Dove Men+Care les da su merecido homenaje a los que cuidan a la potencia del rugby.

Las cicatrices del rugby argentino: el juego al pie

"Son muchos los jugadores que destacaron a lo largo de la historia por el dominio de la técnica con el pie, la lista sería interminable. Por simplificar al máximo: Hugo Porta, Santiago Mesón, Gonzalo Quesada, 'Ninja' Todeschini, Felipe Contempomi o Juan Martín Hernández" afirma el técnico Luciano Monti En esta serie sobre las 'cicatrices' que marcan el estilo de juego argentino, arrancamos hablando de su especial técnica en la melé, la famosa 'bajadita' y en la segunda entrega nos centramos en el sacrificio y la defensa. Para culminar el artículo nos queremos fijar en el aspecto técnico y táctico del juego que más ha definido el rugby argentino, el juego al pie. Penúltimo capítulo, pues para este jueves les tenemos preparada una sorpresa. Como en anteriores ocasiones, nos hemos ayudado por los entendidos en la materia y en esta ocasión nos acompaña Luciano Monti, técnico responsable de las categorías inferiores de SIC... amén del mencionado 'regalo-sorpresa' preparado para mañana. Luciano Monti, que nos ha venido acompañando a lo largo de estas tres entregas siendo así nuestro más estrecho colaborador, nos da unas pinceladas históricas que nos sirven para introducir debidamente el tema en cuestión. "Argentina es un país ligado a un balón para jugarlo con el pie, mucho más frecuente verlo redondo que oval, pero no deja de ser un balón que se juega con el pie. Y se juega en el colegio, en la calle, en las plazas, en las canchas...casi en cualquier esquina ves a niños jugando con una pelota a darle patadas. Así, la destreza con el pie de los argentinos es casi innata". El gran entrenador argentino continúa haciendo una exposición de los nombres que han brillado, no sólo en Argentina, sino en el rugby mundial, por su manejo del pie. "Son muchos los jugadores que destacaron a lo largo de la historia por el dominio de la técnica con el pie, la lista sería interminable. Por simplificar al máximo empezaría nombrando al mítico Hugo Porta, que fue el primer argentino que destacaría en el panorama internacional, tanto es así que se le conocería como 'The magic foot'. Su precisión a los palos era difícil de igualar en aquel momento. De hecho él lideró la victoria de su equipo, Banco Nación, ante el seleccionado de Inglaterra y la de los Pumas -por aquella época, camuflados como Sudamérica XV- frente a los 'Springbooks', con 22 puntos que salieron de su bota". "No hay que olvidarse del gran Santiago Mesón, tucumano que emigró a Buenos Aires para jugar en el SIC y que dirigió el juego de los 'Pumas' durante más de una década. Destacaba por su impresionante técnica a la hora de golpear la pelota, era precisión absoluta tanto a los palos como al lateral. Cuando golpeaba no parecía hacer fuerza, digamos que era todo 'swing', cada patada era una obra de arte de la técnica de golpeo. Fue pionero en repetir el gesto una y otra vez haciendo bueno aquello que no es una cuestión de 'cómo' sino de 'veces' ". Luciano, continua su repaso por esta galería de ilustres jugadores, "Gonzalo Quesada, jugador de Hindú y actual entrenador de pateadores de la Federación Francesa de Rugby, continuó utilizando la técnica repetitiva de Mesón e incluso diría que llegó a mejorarla destacando por su gran técnica, precisión a los postes y, sobre todo, por su juego táctico al pie. Tanto es así, que se convirtió en el máximo anotador del Mundial de País de Gales'99 -el único en el que ha competido España- con 91 puntos y fue el jugador más destacado de los 'Pumas' junto al medio melé Agustín Por último, Luciano nos habla de los grandes pateadores en activo, "En estos últimos años habría que nombrar al 'Ninja' Todeschini -actual compañero y 'cicerone' del apertura-zaguero internacional español César Sempere en el Montpellier francés- por su casi infalible precisión a palos; Felipe Contepomi por el dominio de todos los aspectos en los que el pie interviene a lo largo del partido; y, sin lugar a dudas Juan Martín Hernández, del que podría decir que es capaz de cambiar el signo del partido gracias al dominio táctico del juego al pie y su especial técnica de golpeo. Potencia y precisión, en una misma patada lo firman muy pocos jugadores hoy en día". Luciano concluye su valioso y particular análisis. "Si algo define nuestro juego es porque tenemos la suerte de contar casi siempre con uno o varios de los mejores dominadores del juego al pie del mundo en nuestro seleccionado, sin duda esto nos marca mucho nuestro estilo de juego a la hora de competir". César Pérez Managing Director Iberian Rugby Contact

Dos cicatrices más: el sacrificio y la defensa

AL TRATARSE DE UN DEPORTE AMATEUR, LOS ENTRENAMIENTOS DEBEN CONCILIARSE CON LA VIDA LABORAL Y LOS ESTUDIOS Recorrer grandes distancias para acudir a su club a entrenar y los horarios nocturnos son dos características en las rutinas de los 'rugbiers' argentinos · "Desde muy pequeños se les forma en la actitud defensiva como parangón del sentido colectivo, suelen asimilar rápidamente los sistemas tácticos de juego porque tienen buena formación de base y esto hace que sea un tipo de jugador muy apreciado en las ligas profesionales por su capacidad de adaptación" afirma el técnico Esteban Devich En Argentina jugar al rugby a cierto nivel no es fácil. Al tratarse de un deporte amateur, los entrenamientos tienen que conciliarse con la vida laboral o los estudios y en muchas ocasiones con ambas al mismo tiempo. Por tanto, alguien que esté jugando y que quiera seguir un régimen de entrenamiento suficiente debe estar dispuesto a hacer un sacrificio para estar a la altura, primero anímico y luego físico. Ante ustedes, la segunda parte de 'Las cicatrices del rugby argentino'. Recorrer grandes distancias para acudir a su club a entrenar y, normalmente, en horarios nocturnos son dos características muy comunes en las rutinas de los 'rugbiers' argentinos. Para conocer un caso concreto hemos acudido a Ignacio Ulloa, el medio melé de Pucará y del seleccionado seven de Buenos Aires. Así, Nacho nos cuenta cñimo es su jornada normal: "Me levanto a las 7:00 de la mañana, desayuno y me voy corriendo al gimnasio; termino sobre las 9:20 y vuelvo corriendo; me preparo para entrar a trabajar a las 10:00; salgo a las 20:00, me voy caminando a mi casa, agarro el auto y me voy al club, en el que entrenamos de 21:00 a 23:00". Los días de gimnasio son lunes, martes, miércoles y jueves. Los días de entrenamiento en club son lunes, martes, jueves y sábado en doble turno hasta que arranquen la competición. Cuando iba a la Facultad era aún más complicado, pues "por la mañana acudía a las clases de 8:00 a 12:00, luego me iba al gimnasio, comía y acto seguido al trabajo hasta las 20:00. Cuando salía, coche y al entreno nocturno. Llegaba a casa destrozado". Esta capacidad de sacrificio tiene, sin duda alguna, su prolongación en el estilo de juego argentino. Esteban Devich, ex jugador y ahora técnico del Vannes, equipo francés de Federal 1, nos cuenta cómo el sentido de pertenencia del individuo al grupo hace que se favorezca el sentido de sacrificio y por tanto la actitud defensiva: "Sin lugar a dudas, el jugador argentino está considerado a priori como un buen defensor. Desde muy pequeños se les forma en las distintas técnicas de 'tackle' (placaje) y sobre todo en la actitud defensiva como parangón del sentido colectivo de juego. Dentro de las distintas habilidades defensivas, yo diría que destacan normalmente en el contacto y por conseguir retardar la salida de balón del contrario. También es cierto que los argentinos suelen asimilar rápidamente los sistemas tácticos de juego porque tienen buena formación en la base, esto hace que sean un tipo de jugador apreciado en ligas profesionales por su capacidad de adaptación". Por su parte, el técnico de los sub-19 de SIC, Luciano Monti, añade que "históricamente el rugby argentino se ha caracterizado por su garra, por su coraje y el 'tackle'. La fortaleza mental del jugador argentino viene por la necesidad de sortear adversidades desde edades muy tempranas, esto incide notablemente en la actitud defensiva a nivel de grupo. En edades formativas se trabaja mucho en el 'tackle', primero en la pérdida de miedo al contacto y posteriormente sobre la técnica individual". Monti continua hablando de la evolución de los sistemas defensivos. "En primer lugar, se trabajó sobre todo en la organización cercana al punto de encuentro para trabajar en la recuperación del balón y el contraataque. Con posterioridad, se comenzó a trabajar sobre los ejes horizontales de la defensa, los lados anchos donde el juego transcurre a otra velocidad y los ángulos de penetración de los portadores de la pelota son distintos". Y destaca para concluir que "la defensa es una característica que ha definido el rugby argentino que durante mucho tiempo, fue la insignia y hoy en día es además una herramienta entrenada sistemáticamente y una marca registrada del rugby argentino". Para acabar, acudimos a nuestro tercer colaborador, el profesor Carlos López Silva, máximo responsable del desarrollo del rugby en la región Pampeana (una de las siete provincias en las que la UAR divide el país). López Silva, distingue tres factores fundamentales en el plano defensivo: "Primero, el factor mental que permite al jugador estar convencido de sus posibilidades, es el factor que hace que tácticamente esté ocupando el espacio que le corresponde en el campo y que le mantenga en un estado de alerta continuo. Segundo, el factor técnico, por el cual se consigue el éxito en la ejecución de las distintas acciones defensivas y conseguir el objetivo, que no es otro que recuperar la posesión. Tercero pero no menos importante, el factor físico, que permite aumentar las posibilidades de éxito en cada una de las acciones defensivas desde el punto de vista cualitativo y cuantitativo". El profesor López Silva nos termina diciendo, "el éxito defensivo es placentero, quizá más que el ofensivo porque es consecuencia del sacrificio individual y la disciplina colectiva". Hay muchos momentos memorables donde la defensa de los 'Pumas' se impone al rival. Uno de ellos durante el Mundial de Gales'99 -el único en el que ha participado España- en el encuentro contra Irlanda, cuando los del trébol pusieron los quince jugadores en la 'touche' a cinco metros de la línea de marca argentina y tras muchos intentos no consiguieron posar el oval. Pero particularmente tengo grabado en la retina esos seis minutos del último Mundial de Francia en los que Argentina se disputaba el tercer y cuarto puesto con los anfitriones luego de haberlos derrotado ya en el partido inaugural. Con el tiempo casi ya cumplido de la primera parte y un sorprendente 3-17 en el marcador de Saint Denis, una enrabietada Francia trata de posar el balón en la zona de marca albiceleste. Los 'bleus' cargan con su delantera, todos juntos, 'pick & go' que no progresa y los 'Pumas' que se tiran a ras de suelo una y otra vez gritando... "¡¡¡ abajo, abajo!!!". Francia lo sigue intentando sin conseguir su objetivo durante más de tres minutos y, a pesar que los 'Pumas' están advertidos del ensayo de castigo se sigue defendiendo al límite. Finalmente, Elissalde decide abrir a los tres cuartos pero éstos tampoco consiguen superar a los defensores. La acción se resuelve con un golpe de castigo en contra de 'Les Bleus' por un pisotón impropio de Raphael Ibáñez sobre Rimas Álvarez. Balón a 'touche' de Martín Hernández y final de la primera mitad. Sacrificio y defensa, rugby en carne viva. Y el vídeo lo pueden ver aquí abajo. César Pérez Managing Director Iberian Rugby Contact

Las cicatrices del rugby argentino: la 'bajadita'

Si hay un deporte en el que lo colectivo supere a lo individual, ese es el rugby, y si hay un estilo de juego definido y diferenciador en el Planeta Rugby, ese es el estilo de juego argentino · En los años 70, Ocampo y el ingeniero 'Veco' Villega, siguiendo las leyes de la Física, establecen los criterios de la melé que hoy se conoce como la 'bajadita' Todo equipo en cualquier deporte busca como objetivo primario el definir un estilo que marque la pauta a seguir a nivel colectivo, de forma que, cada individuo aporte lo que se espera de él al grupo. Cuando existen unos parámetros claros y definidos, asimilados por los integrantes de un equipo, podemos afirmar que existe un estilo de juego. En el momento en que un jugador interpreta de forma intuitiva su rol durante el desarrollo del juego, el resultado final del colectivo es mucho mayor que la suma de lo que se aporte individualmente. Si hay un deporte en el que lo colectivo supere a lo individual, ese es el rugby, y si hay un estilo de juego definido y diferenciador en el Planeta Rugby, ese es el estilo de juego argentino. En las próximas entregas de 'Rugby de el otro lado' vamos a tratar las principales cicatrices que marcan y distinguen la piel del rugby argentino. La primera de ellas y la más profunda, es su especial técnica en la melé. Para ello, vamos a contar con varios protagonistas que nos ayudarán a explicarlo de forma clara y concisa. Aunque el rugby se conoce en Argentina desde mediados del siglo XIX, no es hasta los años 70, de la mano de Francisco Catamarca Ocampo y continuado por el ingeniero Carlos 'Veco' Villegas, cuando siguiendo las leyes de la Física, se establecen los criterios de la melé que hoy se conoce como la 'bajadita'. Siguiendo esta técnica, delanteros notablemente menos pesados que sus oponentes conseguían desestabilizar y empujar a la melé contraria. Luciano Monti es el entrenador del San Isidro Club y nos explica en qué consiste desde el punto de vista técnico "Básicamente, la 'bajadita' consiste en realizar, de forma coordinada y simultánea una flexión de rodillas y empuje posterior por parte de los ocho integrantes de la melé. La fuerza del empuje es comandada por el 'hooker' (talonador), que marca los tiempos de la flexión y el empuje. En este punto, tiene mucha importancia simultanear los tiempos de respiración, los ocho integrantes deben inspirar en el momento de la flexión, mantener la respiración y soltar el aire durante el empuje de forma sincronizada". Monti continúa hablando del agarre de todo el paquete de delanteros. "Los dos pilieres res se arragan muy fuerte del talonador, a la altura del pecho, con los pies que deben estar perfectamente alineados. Los segundas líneas, introducen la cabeza por debajo de las caderas de los primeras líneas, agarrándose entre ellos y de las caderas de los primeras líneas". Hay que destacar que en el resto del mundo el agarre de los segundas líneas a los primeras es por debajo de las piernas, el agarre argentino busca que la formación sea más compacta y continua. "Los 'flankers' apoyan sus hombros contra sus pilieres y empujan hacia adentro buscando dar estabilidad al empuje. El 'octavo' forma bien sesgado entre los dos segundas líneas, con piernas bien flexionadas y oficiando de timón de la melé". LUCIANO MONTI "La 'bajadita' consiste en realizar, de forma coordinada y simultánea, una flexión de rodillas y empuje posterior por parte de los ocho integrantes de la melé y tiene mucha importancia simultanear los tiempos de respiración" Por último, el técnico del SIC nos explica la coordinación en el movimiento de los delanteros."Antes de que la pelota ingrese en la melé, las piernas de los ocho integrantes ya se encuentran en flexión y con los pies perfectamente alineados, cuando ingresa la pelota, esta flexión se convierte en un empuje coordinado hacia delante. Este movimiento se repite hasta que la pelota sale de la formación. Es importante señalar que no se talona el balón para evitar perder estabilidad sino que lo que se pretende ganarlo por empuje". Por su parte, Jorge Giménez, el entrenador argentino que cumple su tercera temporada en el club de la División de Honor española, el recién ascendido Gernika que se ha convertido en la auténtica revelación de la temporada, nos aporta los aspectos psicológicos para ejecutar correctamente la bajadita. "Los ocho, una sola espalda y dieciséis pies empujando con un mismo vector, flexión homogénea, empuje simultáneo y coordinado. Para ejecutarlo correctamente debe hacerse en un marco solidario de esfuerzo y respeto por los compañeros. Sólo así la bajadita se convierte en un arma efectiva y decisiva de conquista". La 'bajadita' ha sido protagonista de algunos hitos deportivos de equipos argentinos contra equipos de la talla de Sudáfrica o Francia. Así, por ejemplo, Fernando Sainz-Trápaga, jugador durante quince años del SIC de la época dorada y afincado desde hace años en España, nos relata así uno de estos episodios vividos en primera persona. "Era el año 1987, la Australia de los Michael Lynagh, Nick Far Jones, Tommy Lawton, Ian Williams, Paul Carozza y compañía hacía su gira preparatoria por Argentina... La maquinaria empezó a funcionar desde el inicio y en los primeros minutos, un balón de melé ganado por los Wallabies y peleado en empuje por el SIC, cuando el gran conductor, Nick Farr-Jones, se disponía a abrir el balón a sus 'backs', su propia melé, retrocediendo por el empuje de SIC, lo 'devora', lo pasan por arriba, provocándole una lesión que le imosibilitó jugar el resto de la gira. Hitos deportivos de la 'bajadita' y pilieres históricos Fernando continúa relatando, emocionado. "Con el marcador muy apretado y en un partido muy disputado, faltando pocos minutos para el definitivo pitido final del partido, perdíamos 17-22. Y melé a 5 metros que se hundía. Diego Cash, pilier derecho del SIC de sólo 92 kg., internacional, pregunta al resto de los delanteros si lo termina de romper al talonador de Australia, quien tenía serios problemas en las costillas, luego de tantos y tan duras embestidas... La respuesta fué unánimé: "noooo!!!, estás loco, si sacamos a este, entra Lawton!!! Con lo cual, gentilmente ayudó a formar la melé al talonador contrario, gracias a lo cual, luego de repetidos intentos y derrumbes, pudimos ensayar con la melé y empatar el partido. No ganamos porque Loffreda falló la transformación". Fernando termina diciendo que "todavía guardo en la retina, al 'Veco' Villegas, acostado en entrenamientos bajo la melé, cual mecánico, revisando cada detalle, cada posición, cada pie de los ocho animalitos..." Hay muchos argentinos que a lo largo de la historia han destacado como primeras líneas. Si tenemos que nombrar algunos no podrían faltar... Arturo Orzábal, Jerónimo Rocha, Fernando G. Insúa, Omar Hassan, Mauricio Reggiardo, Rodrigo Roncero, Mario Ledesma o Martín Scelso, entre otros tantos. Incluso hay casos destacados de pilieres argentinos compitiendo con otros países como 'el topo' Rodríguez con Australia o Martín Castrogiovanni con Italia. Con la evolución del rugby moderno la 'bajadita' ha perdido peso específico en relación a la importancia que hoy en día se le presta a la lucha individual de las primeras líneas, los giros y contragiros, no obstante, el rastro que ha dejado en el estilo de juego argentino está todavía patente y es uno de los aspectos que explican los éxitos alcanzados por lo Pumas en las últimas décadas. El propio Diego Cash, protagonista del relato anterior y entrenador de la delantera de los Pumas en el último Mundial, el de Francia'2007, lo explicaba así en otra entrevista: "El 'scrum' argentino, como cualquier circunstancia se ha ido modificando con el paso del tiempo, las técnicas de otras épocas se han ido adecuando con lo que tiene que ver el rugby actual". César Pérez Managing Director Iberian Rugby Contact

martes, 18 de septiembre de 2012

Para Recordar

La calidad del entrenamiento

Cuando veo entrenamientos, sin entrar en la edad o nivel de los jugadores, me parece, aunque puedo estar equivocado dado que es simplemente un reflexión a vuela pluma, que quizá deberíamos cambiar nuestro foco de acción o por lo menos requilibrarlo. Me explico, me parece que en muchas ocasiones el entrenamiento esta centrado en el Entrenador como protagonista del proceso, de él salen todas las iniciativas y el jugador es un espectador activo pero si más margen que repetir de forma mecánica lo que le entrenador le dice que haga y sin que la actividad en sí misma sea la fuente de estímulos a los que debe responder el jugador, creo que si nos quedamos en este nivel de práctica, no estamos entrenando, estamos adiestrando al jugador para que se mueva en función de un estímulo único lo que está muy lejos de la realidad del juego donde diferentes señales o estímulos aparecen y desaparecen en función de la relación de fuerzas que provocan los movimientos del balón y de los jugadores. El viraje que debemos realizar debe orientarse claramente hacia el jugador como protagonista del juego y su papel relevante como actor principal del juego y a la actividad que genera como motor del proceso tanto si estamos en el nivel enseñanza – aprendizaje como si estamos en entrenamiento – rendimiento, admitiendo que lo importante no es lo que soy capaz de enseñar si no lo que soy capaz de trasmitir al jugador cambiando su comportamiento en el juego y de forma similar no es importante en si mismo el entrenamiento si no la capacidad de generar rendimiento en el jugador y en el colectivo. Otro gran concepto donde creo que debemos modificar nuestras intervenciones es en el binomio Espacio – Balón. El Rugby es una batalla para ganar el balón y para ganar el espacio, en esta dualidad, de forma inconsciente nos centramos en el balón, olvidando que previamente a cualquier cosa que hagamos con el balón, es necesario hacer algo en el espacio, que no tiene significado mover por mover el balón sino que el balón debe ir hacia un espacio determinado, donde la relación de fuerzas nos es favorable para en ese punto avanzar, principio de acción vinculado al espacio, y en el caso que haya un bloque entablar la lucha por el balón en condiciones favorables. Como consecuencia de lo vertido en el párrafo anterior, la lucha por el balón y por el espacio provoca movimiento de jugadores y del balón y vuelve a ocurrir que priorizamos la circulación del balón sobre la circulación de los jugadores lo que provoca que posiblemente seamos capaces de llevar el balón al punto donde queremos golpear a la defensa pero sin haberse organizado los jugadores en movimiento para en ese momento estar situados en una posición idónea para asegurar la conservación del balón si fuese necesario al mismo tiempo que garantizan la continuidad de la dinámica de juego ofreciendo un amplio abanico de posibilidades de juego en los diferentes ejes y lados de ataque. En resumen, equilibremos nuestras acciones, centrándonos en el Juego y en el Jugador, concediendo un papel protagonista al espacio y al movimiento de los jugadores dentro de él leyendo la defensa contraria y organizándose en función de referencias y creando estructuras flexibles que garanticen la disponibilidad y eficiencia de los jugadores en cada acción de juego. Fuente:Rugby Soluciones Autor:Paco Usero