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lunes, 28 de noviembre de 2011

Esquema de una sesión de práctica - 3º parte

Principios generales

A los efectos de preparar una practica, existen una serie de principios generales en los que todo entrenador debería recostarse, ya que redundan en un mejor y más fácil aprendizaje.

1.- principio de reversibilidad:

La aplicación del principio de reversibilidad implica que “todos los jugadores deben practicar todo”. Así, el que ataca luego defiende y viceversa.

En consonancia con el rugby actual y sus exigencias, el entrenador debe apuntar a formar jugadores polivalentes, es decir jugadores que estén en condiciones de dominar todas las destrezas que el juego les requiera en un determinado momento.

Por ello, este principio tiene hoy destacada relevancia y nadie que se jacte de previsor y organizado puede desconocerlo.-

2.- Principio de repetición:

En virtud de este principio se pretende otorgar confianza y seguridad al jugador.

El convencimiento solo se consigue con la repetición.

Si se trabaja sobre destrezas técnicas la repetición contribuye para “automatizar movimientos” para que salgan de manera natural e instintiva.

Si se trabaja sobre destrezas tácticas, este principio permite “automatizar el pensamiento”.

Es sabido que en el rugby actual, ganar milésimas de segundo es tener una ventaja muchas veces decisiva para lograr el éxito o el fracaso en un movimiento ofensivo.

El principio de repetición contribuye a que los jugadores respondan de manera automática frente a un estímulo, ya sea de orden táctico (toma de decisiones) o técnico (ejecutar una destreza).-

3.- Principio de intensidad:

En virtud de este principio, la intensidad de la practica no debe ser siempre la misma, sino aumentarla de manera progresiva. (de menor a mayor intensidad).-

4.- Principio de complejidad:

La enseñanza de una destreza, o de alguna táctica especifica debe ser enseñada siguiendo un lineamiento progresivo. Esto es, partiendo de lo simple y llegando a lo más complejo, de manera escalonada y progresiva.

La practica necesita transitar por cuatro estadios diferentes:

- sin oposición.

- con oposición limitada.

- con oposición real.

- en condiciones de competencia.

En consonancia con el principio de complejidad, cuando se enseña una destreza (ejemplo: pase), es conveniente que en el inicio, la practica involucre pocos jugadores y en lugares más amplios, porque ello redunda en un menor nivel de dificultad para el aprendizaje.

Superado el estadio inicial, es razonable elevar el grado de dificultad para conseguir mayor dominio y destreza en la técnica que se pretende incorporar. Ello se logra practicando:

- en lugares mas reducidos

- con mayor cantidad de jugadores

5.- Principio de variación

En cumplimiento de este principio el entrenador debe hacer valer toda su capacidad e imaginación creativa en la planificación y desarrollo de los entrenamientos a efectos de que la monotonía y el tedio no se apodere de sus jugadores.

Enriquecerse de múltiples ejercicios y utilizar diferentes inicios de juego es crear algo distinto y novedoso, es contribuir a que el jugador no se aburra e incorpore las destrezas de manera diferente.

Si los entrenamientos son siempre los mismos, ello redunda en algo monótono y rutinario para el jugador, y en consecuencia el entusiasmo y la disposición por aprender decaerán sensiblemente.

La aplicación de este principio contribuye en buena medida a lograr prácticas entretenidas.-


Fuente:Rugby Didáctico 2 (el entrenador)

Esquema de una sesión de práctica - 2ª parte

3º) Escuchar a los jugadores
Es valioso que el entrenador, luego de realizar los ejercicios y casi sobre el epílogo de la practica, se enriquezca del comentario de los jugadores. Por varios motivos. En primer termino, porque de esa manera se sienten involucrados y comprometidos en el aprendizaje.
En segundo lugar, porque empaparnos de la opinión de los jugadores, es conocer su punto de vista y saber sus inquietudes. Es saber si están a gusto y en armonía con lo que practican.
En ejercicio del estilo cooperativo, recibir sugerencias de los jugadores es invitarlos a que piensen y reflexionen sobre las tareas realizadas; es invitarlos a pensar para contribuir con la practica y la enseñanza.-
4º) Reflexión final
En el final, es prudente que el entrenador termine la practica con una reflexión final, un comentario.

Esa reflexión final comprende un comentario de la practica en si mismo, en cual abarca aspectos no solo relativos a la enseñanza.
Toda vez que los jugadores hayan realizado una buena practica, será importante felicitarlos por el esfuerzo esgrimido.
Sin perjuicio de ello, el entrenador debe ser por sobre todo sincero. De nada sirve una felicitación a manera de elogio si este es inmerecido, porque no ayuda y sobre todo confunde a los jugadores.
El hecho de recompensarlos con un elogio (que debe ser siempre medido y sobre todo merecido) es reconfortante, porque el jugador necesita una recompensa por el esfuerzo realizado.
Si bien entrenar debe ser placentero y agradable, es indudable que entrenamiento es sinónimo de esfuerzo, (un lindo esfuerzo), que bien realizado contribuye al crecimiento y disfrute de los jugadores.
Por ello, hay que animarlos a que sigan interesados en aprender y perfeccionarse.
Además, es saludable ofrecer a sus jugadores sugerencias para mejorar. De todos nos podemos enriquecer, incluso del jugador menos pensado.
Los entrenamientos previos a la gran cita, constituyen la antesala de un partido de rugby. Es por ello saludable, que esa reflexión final sobre el entrenamiento, vaya acompañada del panorama general con que se encontrarán los jugadores durante el partido.
Situarlos mentalmente, es reducir al mínimo la posibilidad de ser sorprendidos por el rival.
Advertirles sobre el estado de la cancha, la conducta del público en la tribuna; o el comportamiento habitual del contrincante de turno, es brindarles una ventaja adicional a sus jugadores.
A su vez, el establecimiento de consignas resulta sumamente útil para no medir el rendimiento del equipo por el mero hecho que representa un resultado (ganar, empatar o perder).
Esas consignas u objetivos para cada partido deben ser concretas y específicas.
El cumplimiento de esa consigna contribuirá indefectiblemente en busca de un resultado, que deberá buscarse no como objetivo central, sino como una natural consecuencia.
En el establecimiento de consignas para cada partido, los errores más recurrentes del entrenador son:
Dos errores:
- objetivos abstractos
- objetivos de resultado
Los objetivos abstractos no conducen al equipo hacia una dirección específica; por ello, en el análisis que de la performance se haga, todo conduce a subjetividades. Ejemplo: “vamos a pasarlos por arriba”; “vamos a jugar mejor que el contrario” etcétera.
Será difícil medir el cumplimiento de las consignas y más engorroso aún utilizar las estadísticas como instrumento para medirlas.
Los objetivos de resultado, son objetivos que no dependen de uno mismo. Muchas veces el fracaso (el no cumplimiento de la consigna) se presenta sin que el involucrado tenga responsabilidad, o incluso algo de que reprocharse.
Si el entrenador se fija consignas como “hoy tenemos que ganar” u “hoy quiero golear y gustar”, ello conduce a fijarse objetivos del cual los jugadores no tienen el control absoluto, porque dependen del desempeño del contrario y también de la actuación del referí.
Incluso más; puede que sus jugadores hayan hecho un partido superlativo, o que - incluso - hayan rendido muy por encima de sus reales posibilidades, y que sin embargo el triunfo se les escape. En este caso, no habría nada que reprocharse y no obstante la consigna no estaría cumplida.
Establecer objetivos de resultado es entrar en terrenos poco aconsejables, ya que esas consignas no reparan en rendimientos ni merecimientos, ni tampoco se detienen a evaluar posibles progresos y evoluciones del equipo.
En síntesis, se deben establecer consignas concretas y especificas, cuyo cumplimiento redunde en un crecimiento y evolución del equipo en determinado rubro o aspecto.
Así, las consignas podrían ser: “defender sin infracciones”; “mejorar la continuidad del juego, aumentando la cantidad de fases en cada ciclo de posesión”; “mejorar los inicios del juego (scrums, line outs y salidas)”; “progresar en el control de la pelota”; “no cometer penales por indisciplina” etcétera.
Es saludable también como corolario, citar frases que engloben y resuman de manera acabada aquello que se pretende transmitir de cara a un partido.
Muchas veces memorizar una frase es más conveniente y resume de manera magistral el objetivo a que apunta el trabajo de todo un equipo.-
Fuente:rugby didáctico 2 (El Entrenador).

Esquema de una sesión de práctica - 1º parte

Distintas etapas:

Al margen de su contenido y más allá de su esquema o estructura básica, cualquier sesión de práctica estará destinada irremediablemente al fracaso si el entrenador no consigue como requisito previo una condición esencial: generar la atención de sus jugadores.

Una de las formas que tendrá el entrenador para lograrlo es que se ubique de tal modo que todos los jugadores lo vean cuando les habla. De esa forma, los jugadores tendrán un panorama exento de distracciones visuales que lo puedan desconcentrar.

A continuación descomponemos al entrenamiento en sus distintas partes o etapas:

- 1.- Explicación preliminar

- 2.- Practica

- 3.- Escuchar a los jugadores

- 4.- Reflexión final

1º) Explicación preliminar

Como punto de partida para el inicio de la practica, la primera directiva del entrenador consiste en explicarles a sus jugadores:

- lo que pretende de la practica

- en que consiste la practica

- la duración de la practica

Las explicaciones son declaraciones puntuales o específicas que realiza señalándole el objetivo de la practica y las tareas en que consisten.

Es importante que el entrenador dé a conocer lo que quiere que ellos aprendan y el porque.

Las tareas a llevar adelante son los llamados objetivos de ejecución.

Si el entrenador explica no solo lo que busca sino también el motivo, le esta dando un sentido a la practica.

Si los jugadores no se percatan el porque de lo que practican, no pondrán la energía suficiente.

Esta claro que no es lo mismo hacer las cosas por convencimiento y propia convicción que por imposición.

Si los jugadores entienden las razones de aquello que practican elevaran la calidad de la practica y estarán energizados positivamente para dar lo mejor.

Por el contrario, si todo es confuso y sin sentido, la desconcentración estará a la orden del día y será difícil que estén focalizados en aprender.

No solo debe explicar en que consiste la practica, señalando las tareas que se harán, sino también indicar la duración de la practica. Ello se debe a que los jugadores deben ver el horizonte, para estar mentalmente enfocados y atentos todo el tiempo.-

2º) Practica propiamente dicha

Durante la práctica es importante hacer participar a los jugadores. Que ellos se sientan involucrados y comprometidos eleva considerablemente el nivel de atención.

Es de suma utilidad que cuando se explica algo, se haga una comprobación práctica de lo que se dice. Ejemplo: el pase es mas preciso si apunto los dedos hacia el objetivo. Es mejor mostrar que decir.

Es requisito ineludible, darle a la práctica un encadenamiento lógico. No es prudente pasar de practicar line out a practicar defensa, por ejemplo.

A efectos de lograr que las prácticas cumplan su fin específico, los entrenadores deben apuntar a que las mismas sean instrumentadas de manera:

- organizada

- segura

- divertida

Practicas organizadas:

Las prácticas deben ser organizadas a fin de aprovechar el tiempo y optimizarlo.

Para rentabilizar al máximo el tiempo de ejercicio, los entrenadores necesitan programar sus sesiones para que se dedique el mínimo tiempo a tareas de dirección (de organización u ordenamiento).

Se debe planificar de forma tal que se insuma la mayor parte del tiempo a tareas no directivas (de enseñanza) optimizando asi el aprendizaje del jugador.

Como mencionamos en el capítulo segundo, una de las formas de reducir las tareas o tiempos de dirección son las de establecer rutinas de organización.

Ejemplo: Que los jugadores sepan, sin necesidad de decirlo, que cada vez que hacen scrum los jugadores tiene que estar con los botines puestos y con camiseta de rugby.

Los avisos y recordatorios (palabras clave que recuerdan lo que se debe hacer en un momento determinado) también son una forma de organizar el entrenamiento.

En ese sentido los jugadores deben saber que ante el pitazo del entrenador hay una orden preestablecida ya sabida y aceptada por todos. Ejemplo: que deben juntarse a su alrededor en la mitad de la cancha.

Otro Ejemplo: si el entrenador grita “grupo”, ellos deben saber que deberán reunirse en el quincho.

Practicas seguras:

En el rugby, las prácticas seguras son primordiales porque el riesgo de lesiones es alto si no se respetan a rajatabla una serie de medias que contribuyan a la prevención.

En ese orden de cosas, la Fundación Rugby Amistad, enumera a manera de decálogo, una serie de medidas, que se deben tener presentes a fin de cuidar y prevenir lesiones en los jugadores de rugby. Ellas son:

1º.- Sepa que el Rugby es un juego y no un combate. Incúlquelo a sus Jugadores.-

2º.- Recuerde que Entrenadores y Jugadores deben saber bien el Reglamento de Rugby, actualizado.-

3º.- Como entrenador debe controlar antes de la práctica, que estén todos los elementos de seguridad disponibles: Medico, teléfono, tabla rígida, collares, etcétera.

4º.- Recuerde que el entrenador no es el médico.-

5º.- Como entrenador debe controlar que los jugadores tengan el equipamiento adecuado para la práctica de rugby. (botínes adecuados, protector bucal, etcétera)

6º.- Si el piso esta inestable se jugará con scrum sin oposición.

7º.- Ante una diferencia importante entre los packs, se jugará scrum sin oposición.-

8º.- Todos deben respetar la decisión del médico.-

9º.- No invente primeras líneas, edúquelos…

10º.- El Juego Peligroso es expulsión sin advertencia (énfasis en embestir en el scrum o adoptar posiciones peligrosas).-

Practicas divertidas:

A su vez, las prácticas deben ser divertidas, si bien - en rigor - la palabra debería ser entretenidas.

Los entrenamientos entretenidos son el pasaporte para los jugadores vuelven cada semana; y esto en jugadores amateurs resulta de suma significación y relevancia.

¿Qué significa divertirse? Muchas veces, existe en el rugby una gran confusión al respecto. En el rugby, divertirse guarda estrecha relación con el goce o disfrute del juego. En ese sentido, los jugadores se divertirán si las prácticas contribuyen a que el jugador se sienta realizado, se sienta involucrado elevando su sentido de pertenencia, logre sus objetivos, y como consecuencia de ello, ocasionalmente gane.

En definitiva, divertirse tiene que ver con el hecho de disfrutar; y uno disfruta si hace (o trata de hacer) “las cosas bien”.

Practicas divertidas significa practicas entretenidas. Ello contribuye a que entrenar no debe ser un tormento ni un padecimiento.

Entrenar es también esforzarse, pero debe representar “un lindo esfuerzo” por todo lo que representa y significa.

El rugby es un deporte muy especial, que como ningún otro, castiga rápidamente a quien no conoce el verdadero sentido de lo que significa divertirse y disfrutar verdaderamente del juego. Es un deporte duro y que por ende debe ser entrenado con dureza.

Paradójicamente, en esa seriedad y dureza para practicarlo, nace la diversión y el goce. Aquellos que no lo entienden así, el juego por si solo se encargará rápidamente de castigarlos.-


Fuente:rugby didáctico 2 (El Entrenador).